La Clave Única de Registro de Población y los privados de libertad

La Clave Única de Registro de Población tiene una incursión cada vez más acentuada en todo lo relacionado con la vida pública del mexicano. Algunos de los beneficiados al respecto pertenecen a la población penal. En 2014, se implementó un plan piloto en los 3 recintos penitenciarios más grandes de la Ciudad de México, donde gracias al uso de CURP se logró reducir el lapso del procedimiento de acceso de los familiares a las instalaciones, así como el tener que portar varios documentos con carácter de indispensables para lograr entrar a las instalaciones.

La Clave Única de Registro de Población y los privados de libertad

Los familiares de los privados de libertad deben hacer una larga fila en las afueras del recinto penitenciario muchas horas antes del inicio de recepción de visitantes, pues es una cantidad considerable de personas que desean ingresar al penal. Aunado a este tiempo de espera externa, una vez los familiares pasan al área próxima a revisión, la permanencia en esta zona podía extenderse hasta por hora y media, pues consta de la revisión de documentos que autoricen la entrada a la estructura de reclusión, que son la credencial de elector que certifique su identidad y una tarjeta de registro donde constan los datos del titular y del privado de libertad que visita. Luego de esta comprobación, procede la revisión física y por último la de alimentos ingresados. En total, el proceso duraba más de una hora.

Esta dilación repercutía en el desgaste de la calidad de vida de los familiares del privado de libertad y se prestaba para actos de corrupción, ya que algunos funcionarios cobraban fuertes sumas para permitir el acceso del familiar sin las revisiones de rigor y evadir las esperas.

Los beneficios de dinamizar el chequeo de identificación

Se comprobó que el proceso se retardaba en la inspección de los documentos de identidad, pues la requisa física o de alimentos se vienen practicando con regularidad desde hace décadas, lo que ha permitido al personal depurar la técnica y por tanto minimizar el intervalo de tiempo junto con los riesgos, de modo que se sistematizó la técnica implementada, dando como resultado una requisa ágil y eficaz.

El exceso de salvoconductos que acrediten la identidad, así como el reconocimiento del documento probatorio contra la persona física, llevaba una cantidad de tiempo considerable, aún más si se toma en cuenta que este proceso lo realizaba el personal de custodia, quienes no disponen de la preparación para reconocimientos en materia de identidad y suele costarle más hacerlo en un lapso reducido.

Es por ello que la Subsecretaría del Sistema Penitenciario decidió conformar una base de datos a partir del registro de visitantes, implementando el plan piloto en tres recintos penitenciarios con grandes poblaciones reclusas en la Ciudad de México.

La implementación del código QR en la constancia CURP permite identificar al visitante en cuestión de pocos segundos, reduciendo el proceso total de ingreso a las instalaciones de una hora o más a tan sólo 15 minutos.

El total se registraron entre los 3 recintos casi 300.000 personas, número que se ha incrementado con los años y la actualización constante de la data conforme aumenta la cantidad de visitantes.

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